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Personal médico: instrucciones de uso

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Con este artículo es una oportunidad para dar la palabra a un experto. Glen Loric cinético osteo del deporte oficia en Nantes e interviene con el Nantes Erdre Futsal (liga1) Hoy nos explica por qué y cómo construir un estadio técnico. La acumulación de lesiones es un problema creciente y recurrente en los clubes de fútbol. Las causas son múltiples: repetición de los partidos, aumento de la intensidad del esfuerzo, vida sana, superficie del terreno de juego…. Muchos clubes se ven privados de una parte importante de su personal. Para reducir estas ausencias, es necesario contar con los servicios de profesionales de la salud especializados en patologías deportivas. Sin embargo, no siempre es fácil para los «pies» entender el mundo médico. He aquí una guía para responder a las preguntas que muchos entrenadores se hacen a sí mismos

¿Cuáles son los beneficios de invertir en atención médica? ¿Cómo componer un equipo médico según el nivel de su equipo? ¿Cómo organizar las relaciones entre el personal técnico y los terapeutas?

  1. Los intereses de un equipo médico:

Reclutar personal médico e invertir en cierta atención puede parecer un lujo para muchos presidentes de club, ya que prefieren asignar un presupuesto a los gastos de los jugadores. Sin embargo, hay que tener en cuenta que una inversión médica mínima puede ser rápidamente «rentable».

El primer interés es obviamente deportivo. Un seguimiento médico serio, un entrenamiento adaptado, una re-atletización en consulta con los fisioterapeutas permiten tener una plantilla más completa y por lo tanto una mejor competitividad. Hay muchos ejemplos de clubes que no logran pasar al siguiente nivel por culpa de jugadores ejecutivos lesionados. ¡Y los clubes que descienden también! Un ejemplo de inversión «rentable» es financiar una prueba isocinética para un jugador con lesiones musculares repetidas. Esta prueba permite objetivar los desequilibrios musculares que provocan desgarros repetidos y realizar una preparación física adecuada. Un test de este tipo cuesta unos 50€, una cantidad moderada si ayuda a proteger a un jugador de una lesión.

El segundo interés es el financiero. Esto concierne principalmente a los clubes profesionales y semiprofesionales. Un jugador asalariado lesionado es una «pérdida» financiera neta para un club. Por lo tanto, existe un interés pecuniario en invertir en atención médica: el número de jugadores lesionados está disminuyendo y, por lo tanto, el club no tiene que pagar a los jugadores para que «no hagan nada». Hace unos años, un estudio realizado en un club medio de la Ligue 1 estimaba que por cada euro invertido en atención médica, el club «ahorraba» 10 euros en salarios para los jugadores que podrían estar de baja. Una inversión más atractiva que el mercado de valores!

El último interés reside en el atractivo del equipo. La presencia de un equipo médico es un argumento importante para atraer a un jugador durante el mercato. Los jugadores tienen un gran interés en no lesionarse durante el resto de sus carreras y lo saben bien.

2 Cómo componer un equipo médico según el nivel del equipo

Muchos clubes no necesitan los servicios de un equipo médico porque piensan que esto requiere un gran presupuesto. Esta idea es en parte falsa: no es porque se busquen los servicios de profesionales de la salud que deben ser contratados por el club. Dependiendo de los recursos financieros del club, se pueden formar diferentes tipos de alianzas. La siguiente es una descripción de las colaboraciones actuales por nivel de equipo.

Equipo amateur

Por lo general, el club no cuenta con los medios financieros para invertir en equipo médico. Sin embargo, el entrenador puede ponerse en contacto con las prácticas locales de fisioterapia y osteopatía para recibir consejos y poder hacerse cargo de sus jugadores rápidamente. El profesional encontrará interesante tener nuevos pacientes y poder seguir a un equipo deportivo sin las limitaciones asociadas (viajes, disponibilidad…). Y sobre todo, la asistencia será reembolsada por la seguridad social, previa prescripción médica. El entrenador también tendrá que establecer contacto con un médico especialista en deportes. Este último podrá proporcionarle sus diagnósticos y sus relaciones con otros profesionales de la salud (cirujano, radio…) con el fin de acelerar las distintas citas médicas. También es necesario ponerse de acuerdo con estos profesionales para poder comunicar rápida y claramente la evolución de las lesiones y las fechas de regreso al campo.

Es la solución ideal para los clubes de bajo presupuesto, pero también tiene sus limitaciones: terapeutas menos implicados y menos disponibles, limitaciones de la asistencia por parte de la seguridad social, no reembolso de algunos cuidados.

Equipo semiprofesional

Cuando un club paga a un jugador, es esencial que esté en condiciones de jugar con la mayor frecuencia posible. Por lo tanto, es rentable contratar a un masajista-fisioterapeuta y/u osteópata a tiempo parcial para tratar a los jugadores y prevenir lesiones. Generalmente, esto se hace en 2 ó 3 sesiones por semana. El terapeuta también intervendrá en los fósforos para intervenir en la «pequeña medicina de urgencias» (flejes, hemorragias leves…). Durante los partidos, el papel del fisioterapeuta no es sólo correr con la «bomba mágica». Él proveerá cuidado temprano durante esguinces o lesiones musculares que pueden ahorrar hasta diez días en la recuperación de una lesión.

También es importante contar con un médico de referencia que coordine la atención, realice revisiones médicas serias antes de la temporada, exámenes de sangre y cardio…. El presupuesto para este tipo de personal varía enormemente en función de las peticiones del club, pero suele ser de varios miles de euros por temporada. También será necesario planificar un presupuesto para los flejes, el botiquín, las pruebas adicionales (prueba isocinética, prueba de esfuerzo…).

Equipo de profesionales

Generalmente, un equipo profesional empleará a dos masajistas-fisioterapeutas a tiempo completo (o a tiempo parcial), un médico deportivo (a tiempo parcial) y a veces un osteópata. En el club también participan ocasionalmente un podólogo, un dietista, un dentista (¡muy importante!) y más raramente un psicólogo deportivo.

Cómo formar a su personal médico

3) El lugar del personal médico

El lugar del personal médico no es sólo en la enfermería para esperar a los jugadores lesionados. Debe acompañar a los jugadores hasta el regreso a la competición, pero también debe ocuparse de los jugadores sanos. Del mismo modo, hubo un tiempo en que los entrenadores nunca ponían un pie en la sala de tratamiento. Los fisioterapeutas eran percibidos a veces como los «enemigos» de los entrenadores y tenían que negociar los plazos para el regreso de los jugadores lesionados. Los papeles fueron divididos y todos permanecieron en su lugar. Afortunadamente, las mentalidades están cambiando! Numerosos estudios demuestran que la estrecha colaboración entre técnicos y personal médico reduce el porcentaje de jugadores lesionados. La mejor manera de curar a un jugador es asegurarse de que no se lastime, y el consejo y la experiencia del personal médico debe permitir que el entrenador adapte su entrenamiento e individualice el trabajo requerido de sus jugadores. Uno de los mejores ejemplos a seguir es la organización adoptada en la LOSC (Ligue 1): una sesión de entrenamiento por semana está dirigida por los fisioterapeutas, en colaboración con los preparadores físicos. Ofrecen ejercicios individualizados de propiocepción, estiramiento, envainado…. Esto les permite tener la menor tasa de lesiones de la liga 1 y evitar la serie de lesiones del mismo tipo (aductores en particular) que se pueden observar en algunos clubes. Esta organización también permite al entrenador dar un paso atrás y obtener una visión general de su grupo»quitando la cabeza del manillar».

La verdadera dificultad para adoptar este sistema es la mentalidad de los entrenadores de fútbol «franceses». Delegan muy poco a sus diputados. Organizan la formación, participan en los ejercicios, dirigen a todo el personal. El estilo «inglés» de organización con un «director general deportivo» parece más apropiado para el fútbol moderno. El entrenador trabaja entonces como un DDH coordinando y supervisando a los diferentes miembros del equipo, a la vez que se mantiene a una distancia necesaria de su grupo de jugadores.

El fútbol es un ambiente conservador y los avances son lentos para ser aceptados. Este deporte se ha quedado atrás del rugby o del balonmano, por ejemplo. Las nuevas generaciones de entrenadores deben seguir formándose observando lo que se está haciendo en otros lugares. La clave del éxito de los futuros entrenadores es tener la inteligencia y la humildad para integrar los consejos de los diferentes miembros del equipo para sacar el máximo provecho de su grupo de jugadores.

Personal médico

Me apasiona el fútbol, pero más concretamente la formación futbolística. Durante más de 10 años, he estado aprendiendo, aplicando e intercambiando todo lo que puedo para mejorar constantemente mi enfoque de la gestión de grupos. Con este sitio, me propongo proporcionar tanta información como sea posible a los entrenadores en busca de apoyos para ser más eficaces.